POETAS RUMBO A PARÍS (XXIII)

Francisco Bolívar Yaya (Colombia)

Nacido en el corregimiento de Sibarco, municipio de Baranoa, departamento del Atlántico de la etnia mocaná, inició sus estudios de básica primaria en 1983 en la Escuela Mixta # 1 de Sibarco que ofrecía hasta 4to grado y en 1986 y gracias al estilo pedagógico “Escuela Nueva” que se amplia al 5to grado perteneciendo así al primer grupo de estudiantes que culmina la primaria en Sibarco en 1987, se gradúa de bachiller académico en el Colegio Mixto Bachillerato de Baranoa “COMIXBA” en 1993.

Normalista superior y técnico en servicios psicológicos, con conocimientos en Administración Pública, Cuidado del Medio Ambiente o Gestor Ambiental, Salud Ocupacional y Seguridad Industrial.
Tutor y orientador social en educación en niños, jóvenes y adultos.

 

A RUBEN DARIO

Ingenio indígena, fortaleza dió
A la lengua de Castilla, su madurez encontró
Entre versos, la naturaleza inmortalizó.
¡Oh, Ruben Dario!, genio de América,
En tu corazón resplandece
La grandeza de nuestra noble tierra,
El orgullo de una América herida,
Ignorada, mancillada.
Que resiste e inmortaliza tus letras
En aquel viejo mundo,
Que en añorada esperanza
Sembró en su vientre
El nuevo amanecer,
Que la lengua de Castilla añoraba,
Despertando entre frágiles fragancias
Letras que entonan los cantos de la naturaleza,
Aroma añorado en el alma castellana;
Un nuevo amanecer,
Una nueva manera
De transmitir la nobleza del alma.
¡Oh, Ruben Dario!. Desde mi Sibarco,
Te damos las gracias
Por elevar la pureza de nuestra raza,
Raza aborigen de riquezas maravillosas
Logrando inmortalizar entre poesías
El magnifico crepúsculo de la mar
Al languinecer el crisol de cada mañana,
En el oleaje refrescante
Supiste elevar la esencia amerindia
En aquellas significantes melodías
Reflejando el honor … la gloria
De un continente grandioso
De casta innata.

A PARIS

Eres una inmensa luz,
Que resplandece en el oscuro cielo,
Apartando las tinieblas de la ignorancia.
En Ti nació la libertad,
La alternativa del nuevo pensar,

Que vio el languidecer de las cadenas,
Que oprimían a la sufrida humanidad.
Un nuevo renacer,
La dignificación humana,
La igualdad entre seres humanos

¡Oh, gloriosa París!,
Que dignamente te has ganado
El honorable titulo,
“La ciudad luz”,
En Ti nació la libertad,
La revolución de un nuevo pensar,
De iluminar,
“Con luces de la razón”,
El destino de la humanidad.

Gloriosa París, permaneces inmutable.
Las artes, las letras, el ideal humano,
La evolución de una ciudad moderna,
Que se detiene en el tiempo
Para agradecer el legado inmortal
De los genios del ilustrismo,
Que te han hecho ver grande
En todas las ramas del saber,
¡Oh, gloriosa París!,
“La ciudad luz”.
La ciudad, donde nació la libertad.
La ciudad, donde la razón,
Hace superar la miseria
Que encadena nuestra alma
Ocultando la belleza de aquella,
A través de siglos
La humanidad recuerda.
El legado supremo,
La hermana de la libertad,
La hermana de la razón.
Déjame, que mis letras engrandezcan
La virtud de mi agradecimiento
Por la cual mi alma inspira
Toda la sensibilidad, desde la distancia
Y sin ser ciudadano de tu mundo.
Hoy, agradezco tu grandeza.
¡Oh, gloriosa París!,

Francisco Bolívar Yaya