LOS POBRES POBRES

Ayer en las horas de la mañana cuando luchaba por salir de un compromiso pendiente recibí una llamada del sociólogo y escritor de literatura infantil y magíster en lingüística Luis Carlos Vargas, que entre otras cosas no ha vacilado en darme su apoyo en mi actual aspiración al senado, y me decía que le mandara a decir a Germán Vargas que se viniera al Atlántico porque Petro estaba arrasando. Inquieto con esto decidí cambiar el rumbo de mi brújula e ir a recoger firmas a Soledad 2.000, enclave de las villas de la miseria, donde viven los pobres pobres. Tenía unos dos años que no iba a ese recorrido con la pobreza extrema y donde se congregan desplazados de toda índole y de todos los rincones de Colombia: viejos sobrevivientes de la violencia liberal conservadora, del Guayabero. La operación Anorí, del Valle del Sinú, Bojayá y hasta de Venezuela.

Si mi incursión en Barranquilla en Los estratos 3 y 4 recogiendo firmas la mayor resistencia a la aspiración de Germán Vargas Lleras era la de los que no querían saber nada de política o no votarían, acá el respaldo a Mejor Vargas Lleras fue casi generalizado y ni una sola expresión de simpatía por los otros aspirantes. Me llamó profundamente la atención las expresiones de muchos cuando firmaban: “Pa´que siga dando casas”, “pa’que Colombia no sea otra Venezuela”, pa’que se acabe la inseguridad”

Fue una jornada emocionante y a la salida de uno de los bolsillos de Villa Sol, a las 7 pm, esperando un bicitaxi que me sacara, en un puesto de comida callejera, degustando un espectacular arroz con auyama, que hacia años no comía con revoltillo de huevos con aji dulce, lenteja y suero picante, recordé lo que me dijo un liberal desplazado del Pato cuando firmo, hablando de la concentración de Carlos Lleras Restrepo: la frase complete que dijo Lleras en esa concentración fue: Yo no le tengo miedo a los Urruchurto a la carga!…y Urruchurto que estaba por donde el Cristóbal Colón dirigiendo el saboteo salió corriendo como alma que lleva el diablo, yo estaba ahí.

Recordé a mi abuela materna Aurora Mas cuando a sus casi 100 años y yo en mi adolescencia hacia mis pininos de periodismo afiebrado con el curso que hacia por correspondencia con una escuela de Buenos Aires y ella me hablaba de su papá Ramón José Mendoza Espinosa y me regalaba unas fotos de él y dos poemas de los que escribió: SOY LIBERAL, y AURORA DE MIS DÍAS, diciéndome: él fue un gran líder liberal y escribía poesía. Mijo te doy esto porque eres el único que sabrás hacer buen uso de ello.

Todo eso lo guardo como una reliquia. Subiéndome al bicitaxi me dije que estaba en deuda con mi bisabuelo materno Ramón José Mendoza Espinosa de escribir una buena crónica sobre él y compartir sus dos poemas que han logrado sobrevivir en el tiempo y son una verdadera joya de familia.

Mario Ramón Mendoza